lunes, agosto 29, 2005

el segundo día de la semana


Hoy apagué mi despertador 14 veces.
El primer respiro para degustar la mañana, ocasionó un dolor de cabeza similar al posterior a copas bien asimiladas así que opté por continuar palpando el calor que generó mi descanso durante toda la noche entre mis más preciadas telas: mis cobijas.

Sentí que estaba enferma.
-Necesario: Utilícese tono irónico-
Bueno, debería sentirme en familia ya que sería la décima novena vez en lo que va del año.
No importa, la Sra. Responsabilidad llama, así que me duché para comenzar(aún no estoy segura con cual pie) la semana.

-Se le agradece-

Siento que algún ente similar a Katrina ha inundado mi zona cerebral desde el nivel de mis orejas hacia arriba, pero no baja, se mantiene allí, estática.

Creo que estos son los estragos de trabajar los domingos.